Este no será un artículo largo. Porque la cuestión no parece ser muy complicada.

No entiendo a los cristianos que ven Juego de tronos (Game of Thrones).

Cada vez que hay un nuevo episodio, se llena mi Twitter de personas hablando de Juego de tronos. Para empezar, siempre me sorprende que tanta gente tenga HBO. Pero segundo, y mucho más importante, siempre me sorprende que un buen número de personas que respeto —personas inteligentes, cristianos serios, buenos pensadores conservadores— están obviamente viendo (y disfrutando) la serie. 

Es verdad, yo no lo he visto. Ni un episodio. Ni una escena. Casi no sé nada del programa. Sé que muchas personas lo consideran muy emocionante, lleno de personajes interesantes, una historia que te deja picado, además de excelente actuación, libreto, y estética.

¿Pero no está también lleno de sexo? ¿Bastantísimo sexo, e increíblemente gráfico? Busqué en Google “juego de tronos sexo”, y encontré titulares (evité las imágenes y solo leí los titulares) sobre las escenas de sexo que tienes que ver, las mejores escenas sexuales de la serie, y por qué Juego de tronos es una serie comprometida con el desnudo y el sexo explícito (y en ocasiones violento). A menos que me equivoque, la serie no se ha tornado modesta en los últimos meses. Me parece que la sensualidad —bastante gráfica, por cierto— es una parte importante de la serie. Y aún así, un buen número de cristianos conservadores hablan de la serie como algo que debe de verse.

No me lo explico.

No repetiré lo que John Piper ya ha escrito. Vale la pena hacerse sus doce preguntas, no solo para este programa, sino para todo el entretenimiento que consumamos. Yo solo quiero hacer otra pregunta: ¿en serio hay alguien que piense que cuando Jesús nos advirtió en contra de ver a una mujer con lujuria (Mt. 5:27), o cuando Pablo nos dijo que debemos evitar todo rastro de inmoralidad sexual y ni siquiera hablar de las cosas que el mundo hace en secreto (Ef. 5:3-12), que esto de alguna manera quiere decir: ve y mira hombres y mujeres desnudos teniendo (o pretendiendo tener) sexo?

Yo sé que algunas personas dicen que no les afecta en su conciencia, o que es arte, o que pueden ver sexo pecaminoso sin participar en él. Pero eso no cambia lo que la Biblia dice sobre la importancia de la pureza y el poder del ojo. Ciertamente nuestras conciencias deberían acusarnos; las escenas sexuales candentes no son el tipo de arte por el cual deberíamos dar gracias; y es difícil imaginar a Pablo sin tener problema con que los creyentes de Éfeso miraran sexo simulado por un cobro mensual, siempre y cuando no lo hicieran en la vida real.

No me extraña que no les afecten las tinieblas a los que son foráneos a la luz. Pero me deja estupefacto que cristianos conservadores a quienes les importa el matrimonio y la inmoralidad y la decencia en muchas otras áreas, le abran la puerta a Juego de tronos. “Por tanto, tengan cuidado cómo andan”, nos dice la palabra de Dios a todos nosotros, “no como insensatos sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Ef. 5:16-17).


Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Emanuel Elizondo.
Imagen: Lightstock