2 Timoteo 2:15 nos llama a presentarnos delante de Dios como obreros que manejan con precisión la Palabra de verdad. Este es un llamado para todo creyente, incluyendo a las mujeres. Hoy día estamos viendo un despertar entre las mujeres a sus roles y llamados, y ¡gloria a Dios por eso! Pero la atención de muchas se ha quedado únicamente en las partes de las Escrituras que hablan sobre esas áreas, olvidando que toda la Escritura es inspirada por Dios, y que en ella tenemos Su mente, corazón y voluntad revelada a todos nosotros.

En esta conversación Patricia de Namnún, Catherine de Núñez y Gabriela de Morales comparten sobre la necesidad de que las mujeres amen la Palabra, procuren manejarla con precisión, y recuerden que su principal llamado es a crecer como creyentes a través de todo el Consejo de Dios.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, desde el libro de Génesis hasta el libro de Apocalipsis, y la verdad es que si yo quiero ser una mejor mamá, una mejor esposa, una mejor hija, una mejor empleada, una mejor hermana, cualquier contexto en el que yo me encuentre, es la Escritura de manera completa que me va a transformar, es la Escritura completa que tiene el poder para hacerme una mejor creyente, porque antes de ser una mujer yo soy una creyente”,  Patricia Namnún.