Una visión majestuosa

Charles Spurgeon estaba excesívamente ocupado. Además de llevar a cabo sus funciones como pastor de la Iglesia Tabernáculo Metropolitano, Spurgeon trabajó sin descanso para su querido Colegio de Pastores (Pastor's College). Aquí se enlistan solo algunas de las formas en que sirvió a la universidad:

1. Era reclutador de estudiantes para el Colegio de Pastores. [1]

2. Fue profesor del Colegio de Pastores. [2]

3. Era recaudador de fondos para el Colegio de Pastores. [3]

4. Fue un buscador que colocaba a hombres en trabajos tras finalizar su programa en el Colegio de Pastores. [4]

Pero todos estos roles sirvieron un propósito glorioso: ¡la plantación de iglesias! La visión majestuosa de Spurgeon era plantar iglesias por el bien del evangelio. Para él, la misionología necesitaba una eclesiología fuerte para ser verdaderamente bíblica. Así, Spurgeon dedicó su ministerio a ver iglesias multiplicándose a través de la plantación de iglesias.

Podemos aprender 3 lecciones del ejemplo de Spurgeon:

1. Entrena a hombres para amar a la iglesia

El Colegio de Pastores estaba estratégicamente integrado en la Iglesia Tabernáculo de tal manera que los estudiantes pudieran observar cómo aplicar sus estudios dentro de un modelo de trabajo. Esto hizo que su amor por la iglesia fuera más profundo al observar el poder transformador del evangelio activamente. Dallimore observó, “Esta escuela tenía un beneficio que las otras no poseían. La universidad era parte de la vida de Tabernáculo, y la asociación con una gran y activa iglesia proporcionó muchísimas enseñanzas y un poder de inspiración que no se podían encontrar en ningún otro lugar”. [5]

Una vez que los estudiantes terminaran el programa, salían del Colegio de Pastores a reproducir lo que habían observado, experimentado, y llegado a amar. Los graduados habrían visto el fruto de la aplicación del evangelio dentro de la iglesia y deseaban multiplicarlo por medio de la plantación de iglesias. Spurgeon lo entendió: solo los hombres que aman a la iglesia pueden reproducirla de manera efectiva.

A medida que trabajamos con hombres que consideran el llamado al ministerio, seríamos sabios al seguir el ejemplo de Spurgeon de entrenar a hombres para amar a la iglesia. Lo similar engendra cosas similares. Los hombres hacen lo que los hombres ven. Solamente los hombres que son formados por la iglesia aprenderán a apreciarla y a sacrificar lo que sea necesario para replicarla.

La Gran Comisión es un llamado a entrenar a hombres para amar a la iglesia.

2. Entrena a hombres para construir la iglesia

La visión de Spurgeon sobre las misiones estaba centrada en la iglesia y basada en la iglesia. Él sabía que un modelo centrado en el evangelio, bien construido e implementado con sabiduría, podría tener un impacto mayor que cien iglesias sin rumbo. Spurgeon se atrevió a creer que la Iglesia Tabernáculo Metropolitano podría hacer una diferencia que transformara a la cultura. 
¡Y lo hicieron!

Ya sea que se tratara del Colegio de Pastores, el Orfanato Stockwell, el Ministerio Colportage, la Sociedad de Préstamos de la Roca, o el Púlpito Penny, el Tabernáculo Metropolitano era una iglesia local con una visión global. Como Dallimore concluyó: “El Tabernáculo Metropolitano no era, como algunos han asumido, solo un centro de predicación muy popular… El Tabernáculo era una iglesia muy funcional”. [6]

“Las iglesias funcionales” cumplen con roles estratégicos en el diseño evangelístico de Dios: se convierten en lugares de reclutamiento, centros de formación, y focos de entrada de misiones para la expansión del evangelio. Crean modelos de trabajo que muestran el impacto del mensaje que apoyan.

Lo más importante, se convierten en magníficas herramientas para conectar el mundo a Aquel que hace el llamado.

3. Entrena a hombres para multiplicar la iglesia

El Tabernáculo Metropolitano no fue construido como un monumento al liderazgo, talento, o ambición de Spurgeon. Fue construido para ser una iglesia que multiplicara iglesias. Solo meses después de completar la construcción, Spurgeon escribió,

Veo a Tabernáculo como solo el inicio; dentro de los últimos seis meses, hemos puesto en marcha dos iglesias —una en Wandsworth y la otra en Greenwich—, y el Señor las ha prosperado; la piscina del bautismo ha sido a menudo agitada con conversos. Y lo que hemos hecho en dos lugares, estoy a punto de hacerlo en un tercero, y vamos a hacerlo, no solo por tercera o cuarta, sino por enésima vez, siendo Dios nuestro Ayudador. Estoy seguro de que puedo pedirle ayuda a mis hermanos, porque no es nuestra intención construir la Iglesia Tabernáculo Metropolitano como nuestro nido, y luego ser improductivos. Debemos ir viento en popa, y ser una iglesia misionera, y nunca descansar hasta que, no solo este barrio, sino nuestro país, del cual se dice que algunas partes son tan oscuras como la India, sea iluminado con el evangelio”. [7]

El legado de esta gran iglesia es innegable. Considere lo que estos biógrafos han dicho de Spurgeon y su extraordinario trabajo en la plantación de iglesias.

Quizás la obra auxiliar más significativa del Colegio de Pastores, y la que hizo la más duradera y mayor contribución, fue el trabajo realizado en la plantación de iglesias. Muchas iglesias se plantaron en Londres y en todo el país debido a los esfuerzos de los estudiantes del Colegio. [8]

Muchos hombres fueron a lugares donde no había iglesias y las construyeron. Algunos fueron a buenas zonas residenciales, otros a los suburbios. Algunos fueron a los barrios pobres, y allí fueron testigos para el Señor, predicaron en las esquinas de las calles, visitaron casa por casa, y repartieron folletos. Después encontraron lugares de reunión de algún tipo y congregaron a la gente, los ganaron para el Señor, los bautizaron, y los organizaron en iglesias. [9]

Spurgeon entendía. Entrenar a plantadores de iglesias no es simplemente descargar más conocimiento espiritual. Se trata de alterar la genética del liderazgo para incluir a la iglesia para después enviar a hombres a multiplicarla.

Una iglesia que funciona muy bien

Charles Spurgeon era misional antes de que eso se pusiera de moda. Por lo tanto, fue capaz de construir algo en el presente que llevó a hombres a la cosecha… y al futuro. Spurgeon construyó una “iglesia que funcionaba muy bien” y luego dio su sangre, sudor, y lágrimas para multiplicar el modelo por todo el territorio.
 Más de un siglo después, somos los herederos de su legado espiritual, no solo a través de su predicación, sino a través de su compromiso de multiplicar iglesias saludables.

¡Alabado sea Dios por que el líder del Tabernáculo y el Príncipe de los Predicadores también fue un Príncipe de los Plantadores!


Publicado originalmente en Am I Called? Traducido por Ana Silvia Robinson.
[1] Lewis Drummond, Spurgeon: Prince of Preachers (Spurgeon: Príncipe de los Predicadores), (Grand Rapids, MI: Kregel, 1992) 409; Tim Curnow et al, A Marvelous Ministry: How the All-round Ministry of Charles Haddon Spurgeon Speaks to us Today (Un Ministerio Maravilloso: Cómo el Ministerio Completo de Charles Haddon Spurgeon nos Habla Hoy) (Ligonier, PA: Soli Deo Gloria, 1993), 66
[2] Drummond, Prince of Preachers, 412; Curnow et al., Marvelous Ministry, 66
[3] Drummond, Prince of Preachers, 411; Curnow et al, Marvelous Ministry, 67; Arnold A. Dallimore, Spurgeon: A New Biography (Spurgeon: Una Nueva Biografía), (Edinburgh: Banner of Truth, 1985) 102, 104
[4] Drummond, Prince of Preachers, 341
[5] Dallimore, Spurgeon: A New Biography, 105
[6] Dallimore, Spurgeon: A New Biography, 153
[7] Drummond, Prince of Preachers, 341
[8] Drummond, Prince of Preachers, 419
[9] Dallimore, Spurgeon: A New Biography, 108