Martín Lutero no estuvo solo hace 500 años. Y no está solo hoy. Para marcar los 500 años de la reforma, Desiring God preparó una serie con un artículo nuevo cada día por el mes de octubre a través de personajes claves de este evento.

Nacida en 1495 en una familia de rango noble en Tournai, Francia, Marie Dentière obtuvo buena educación, entró al convento Agustino (el cual fue de la orden de Lutero), y seguramente sirvió como priora durante los primeros años de 1520. Cautivada por la teología de Martín Lutero, Marie dejó el convento para el año 1525 y se mudó a Estrasburgo para oficialmente unirse al movimiento de la Reforma. Ese mismo año, tomó una segunda decisión radical al casarse con el ex-sacerdote Simón Robert.

Renunciar al celibato clerical y ensalzar los gozos del matrimonio por medio de las Escrituras se convirtió en uno de los temas más presentes dentro del ministerio de Marie, especialmente en sus intentos controversiales como fue el tratar de convertir monjas en Ginebra. Un reformador escribe que Marie y Simón Robert “fueron los primeros esposos que aceptaron una asignación pastoral para la Iglesia Reformada”. La pareja tuvo cinco hijos, pero Robert murió en el año 1533. Para el año 1535, Marie se había casado con Antoine Froment, otro pastor reformado, y la familia se mudó a Ginebra.

En vivo desde Ginebra

La mayoría de lo que sabemos de Dentière, lo cual no es mucho, proviene de tres documentos atribuidos a ella. La primera de sus obras escritas, cuenta los eventos de 1532-1536 en Ginebra desde el punto de vista de los reformadores. Dentière fue quizá la primera escritora protestante que dio testimonio presencial de ese tiempo tumultuoso, y fue de las primeras mujeres, sino la primera, en articular y defender la teología Reformada en el idioma francés.

Pero aún más que historiadora, Marie Dentière fue una evangelista pronunciada. Amaba y honraba la Biblia, se preocupada porque la Iglesia Católica había retenido tanto de la Biblia a las personas comunes, y predicaba que cada persona, incluyendo las mujeres, deben poder leer por sí mismas las palabras preciosas y gloriosas de Dios.

¿Una mujer como maestra reformada?

Dentro de las obras escritas de Dentière, la más famosa y controversial fue una carta a la Reina de Navarra, titulada La carta más beneficiosa. La carta es una defensa bíblica de la teología reformada y un ataque hacia la Iglesia Católica.

Es una obra enérgica y atractiva que demuestra extraordinarios conocimientos bíblicos y comprensión teológica. El disturbio público que causó esta obra resultó en el arresto del impresor y en la destrucción de la mayoría de las copias existentes. La carta de Dentière no solo condenó al Catolicismo Romano, sino que también defendió el derecho de las mujeres a ser teólogas y maestras. Ella escribe:

“Porque lo que Dios nos ha dado y revelado a las mujeres, no debemos esconderlo y enterrarlo en la tierra más que los hombres. Y aunque no se nos permite predicar en congregaciones e iglesias públicas, no se nos prohíbe escribir y amonestar unos a otros en toda caridad” (Epistle to Marguerite de Navarre [Epístola a Margarita de Navarra], 53).

Calvino y Marie

Aunque Marie apoyaba y defendía fuertemente a los líderes reformados, incluyendo a Juan Calvino, Calvino claramente estaba irritado, por lo menos en cuanto a los primeros años del ministerio de Marie, debido a su manera franca de hablar, sus ambiciones teológicas, y su crítica publica hacia el liderazgo clerical masculino.

Sin embargo, para el año 1561, el año en que Marie falleció, la tensión entre ambos disminuyó, y el respeto y la admiración de parte de Calvino hacia Marie había aumentado. Calvino hasta le pidió que escribiera el prefacio de su sermón impreso sobre la modestia de la mujer según 1 Timoteo 2:8-12. Quizá, irónicamente, podríamos argumentar que Calvino le pidió enseñar acerca de un pasaje bíblico que expresamente se lo prohibía.

Una mujer en el muro

Para Marie Dentière, las noticias asombrosas de la gracia salvadora y el poderoso mensaje de igualdad ante Dios eran verdades que habían sido escondidas por la Iglesia Católica, y que tenían que ser proclamadas desde las azoteas por cada persona que las había descubierto por sí misma en la Palabra de Dios.

No hay duda de que Marie carecía de lo que en esos tiempos se consideraba la modestia y humildad apropiada para una mujer, pero por su pasión, la cual fue encendida por las páginas de las Escrituras, sus obras escritas conmovieron y cambiaron corazones no solamente en sus tiempos, sino que en los nuestros también. En el año 2002, Marie Dentière se convirtió en la única mujer en tener su nombre grabado en el famoso Muro de Los Reformadores en Ginebra.


Publicado originalmente en Desiring God. Traducido por Stephanie González.