Cuando se trata de la educación, aprecio bastante las palabras que compartió John Piper en una entrevista hace varios años. 

No elevemos diferentes niveles de educación. Hablemos de lo que habla la Biblia. Debes ser “apto para enseñar”. Debes poder —como lo dice Tito 1— refutar el error. Debes poder venir al lado de la gente y pastorear, ayudar, y alentarlos. Todo esto asume que algo está entrando a tu vida. Pueda que sea a través de una educación formal, o a través de experiencias y educación informales.

La educación teológica es importante, pero no se trata de buscar un título o una posición de poder. Se trata de estar mejor equipado para poder servir a los demás. Todos los que estamos sirviendo en la obra del ministero en la iglesia debemos recordar esto con frecuencia y buscar oportunidades para ir creciendo en nuestro conocimiento de la teología y el ministerio. Dicho esto, si estás cerca de Santiago, República Dominicana, entonces hay una solución para ti. La Academia Ministerial de la Gracia es un programa de instrucción teológica para hombres aspirando al ministerio pastoral.

Tuve la oportunidad de corresponder con el pastor Oscar Arocha y el pastor Juan José Pérez sobre la Academia Ministerial de la Gracia y la necesidad de una educación teológica para los pastores.


Cuéntanos un poco acerca de la historia del seminario. ¿Cómo surgió? ¿Cuál es la visión?

La Academia Ministerial de la Gracia debe su historia a una serie de conferencias anuales que comenzaron a celebrarse en la Iglesia Bautista de la Gracia, Santiago, Republica Dominicana, en el año 1988, con la mira de expandir las doctrinas de la gracia en todas las iglesias, sin importar su denominación. Con el paso del tiempo se observó que las conferencias no lograban el alcance deseado. Se inició entonces el programa “la médula teológica”, programa de 12 módulos de teología, impartidos durante una semana intensiva cada tres meses y por tres años. Una vez terminado el programa en el 2006, se escogieron cuatro de los estudiantes más sobresalientes del programa para continuar con la instrucción, pero ahora de una manera presencial. Estos planes dieron origen a la semilla de La Academia Ministerial de la Gracia (AMG), la cual germinó a tres años después, es decir, en el 2009. 

AMG existe fundamentalmente con el fin de preparar hombres en el aspecto académico y devocional, para el ministerio evangélico. Por lo tanto, capacitar a hombres que aspiran al pastorado, así como ofrecer formación continua para hombres que ya están en el ministerio pastoral, será el enfoque principal de la academia. Como una extensión del ministerio de enseñanza de la iglesia local, en segundo lugar, la academia existe para proporcionar instrucciones adicionales para los laicos que desean mejorar su comprensión de la Escritura. 

¿Qué tengo que hacer para estudiar en este seminario?

Como una academia fundamentada en la iglesia, AMG se ha comprometido a ayudar a los pastores y a las iglesias a entrenar hombres que aspiran y muestran potencial para el ministerio pastoral, así como laicos, líderes de la iglesia y hombres que aspiren al ministerio a tiempo completo (Ef. 4:11-12; 2 Tim. 2:2). Por esta razón, requerimos que todo solicitante sea miembro de una iglesia evangélica, que esté en plena comunión y que su pastor (es) apoye su búsqueda de la formación teológica. Si el solicitante es ya pastor en una iglesia local, AMG requiere que la iglesia local haya reconocido sus dones y gracias y que apoya su búsqueda de una mayor formación.  

¿Es necesaria la educación teológica para un pastor?

Cristo ha dado a Su iglesia pastores y maestros con el propósito de que edificados sobre el fundamento de los apóstoles, conduzcan a salvación a los oyentes y equipen a los creyentes para la obra del ministerio, hasta que todos lleguemos a la madurez, a la estatura del varón perfecto. En vista de esto, se requiere que el pastor-maestro no sea un neófito, sino que haya alcanzado cierto nivel de madurez en la fe y maneje con precisión la palabra de verdad. Por todas estas cosas, entendemos que sea de manera formal o informal, el pastor-maestro necesita instrucción teológica. 

¿Que le recomendarías a un joven que está pensando entrar al ministerio?

Primero les animamos, pues entendemos que como dice Pablo, el que anhela obispado buena obra desea. 

Segundo, les animamos a evitar las discusiones necias que no aprovechan y a cultivar o ejercitarse en la piedad. 

Tercero, les animamos a dedicarse al estudio formal de las Escrituras.  

Cuarto, les animamos a cultivar y fortalecer los dones que le han sido dados, comenzando a servir en cosas pequeñas. 

Quinto, les animamos a prestar atención al buen ejemplo y a los sabios consejos de hombres maduros en la fe.