Durante el mes de septiembre, los miembros de #CoaliciónLee estuvimos leyendo “El evangelio es” de Cole Brown.
Tuve la oportunidad de hacer unas cuantas preguntas a Cole acerca de su obra. Él nos comentó un poco acerca de cómo surgió el libro y de cómo explicar conceptos profundos de maneras sencillas.

1. ¿Por qué decidiste escribir “El evangelio es”?

Escribí el libro por dos razones principales. En primer lugar, escribí el libro porque noté que como cristianos tenemos la tendencia de hablar mucho acerca del evangelio sin hablar del mensaje del evangelio en realidad. Esto nos lleva a asumir que estamos más familiarizados con el mensaje del evangelio de lo que realmente estamos.

En segundo lugar, escribí el libro porque no pude encontrar recursos sobre este tema que fueran fáciles de leer y no requirieran mucho conocimiento cristiano previo para entenderse. Escribí el libro porque quería tener un recurso sencillo de leer que se le pudiera dar a un cristiano y a un no cristiano y ser igualmente entendible y aplicable para ambos.

2. ¿Por qué crees que a la gente se le dificulta entender lo que el evangelio realmente es?

Principalmente porque la Biblia no es una enciclopedia. No puedes simplemente buscar la “E” en la Biblia, encontrar la sección de “evangelio”, y luego leer la descripción. Para descubrir lo que es el evangelio uno debe leer toda la historia de la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, y ver cómo Dios se revela a sí mismo y su mensaje de buenas nuevas.

Tendemos la tendencia de memorizar pasajes que, sí, nos dicen algo acerca del evangelio. Pero si no leemos esos pasajes a la luz del contexto completo de la Biblia, terminaremos concentrándonos en fragmentos del evangelio en lugar de abrazar la plenitud del mensaje.

3. Con base en el tiempo que tienes trabajando con personas latinoamericanas, ¿cuáles dirías que son los malentendidos más comunes acerca de lo que es el evangelio?

En Latinoamérica me he encontrado con dos malentendidos principales: (1) Que la comunidad reformada confunde el calvinismo con el evangelio y (2) que la comunidad evangélica confunde los beneficios del evangelio con el evangelio como tal.

En la comunidad reformada el error comúnmente se comete al tratar “las doctrinas de la gracia” como si fueran el evangelio como tal. Esto no es así. El evangelio es el mensaje que une a todos los cristianos, no solo a los cristianos reformados. Es un mensaje acerca de quien Jesús es y lo que Jesús ha hecho.

El calvinismo ciertamente nos ayuda a magnificar la belleza del evangelio. Estoy eternamente agradecido por las doctrinas de la gracia, ya que han incrementado enormemente mi gratitud a Dios, mi amor por Jesús, y mi entendimiento de mi propia desesperada necesidad por el evangelio… pero no son en sí mismas el evangelio. Cuando actuamos como si lo fueran, terminamos dividiéndonos de personas que son nuestros hermanos y perdiéndonos del poder unificador de lo que el evangelio realmente es.

En la comunidad evangélica en general, el error más común es que confundimos los beneficios del evangelio con el evangelio como tal. Nos enfocamos en el perdón de pecados, en lugar de en la persona y en la obra que trae ese perdón. Nos enfocamos en la salvación del infierno y la promesa del cielo, en lugar de en la persona y la obra que nos trae estas cosas. Aunque los beneficios del evangelio son muchos, no son el evangelio.

4. Respecto a eso, en el libro haces una clara distinción entre el contenido del evangelio y los beneficios del evangelio. ¿Por qué es importante que hagamos esa distinción?

Primero, para el beneficio de aquellos a quienes les predicamos. Cuando predicamos los beneficios del evangelio en lugar del evangelio, aquellos que piensan que no necesitan perdón de pecados no tienen necesidad de lo que predicamos y a aquellos que no están desesperados por la salvación del infierno o la promesa del cielo no les interesa lo que predicamos.

Segundo, para la gloria de Dios. Cuando nos enfocamos en los beneficios del evangelio, en lugar del mensaje del evangelio, nos enfocamos en nosotros y en lo que obtenemos de Dios en lugar de en Dios, quien Él es, y lo que Él ha hecho por nosotros. Esto hace toda la diferencia, y produce cristianos y un cristianismo que es tan centrado en sí mismo como las filosofías del mundo, porque quita el enfoque de nuestro Creador y lo pone en la creación.

5. En “El evangelio es” podemos ver tu habilidad para explicar conceptos profundos de manera sencilla. ¿Qué consejo le darías a un pastor o maestro que desea hacer esto de manera más efectiva?

Primero me gustaría hablar sobre por qué esto es importante. Como cristianos debemos aprender a comunicar conceptos profundos de manera sencilla por al menos dos razones. Una razón es porque sirve a nuestros oyentes. Nuestra meta como predicadores/maestros no es ver a personas informadas, sino personas transformadas. Jesús no dijo, “Bienaventurado el que oye mi palabra y la conoce”, sino, “Bienaventurado el que oye mi palabra y la pone por obra”. Cuando no simplificamos los conceptos profundos, hacemos que aplicar esos conceptos en la vida diaria sea difícil y producimos cristianos que están bien informados en vez de bien transformados.

Una segunda razón por la que debemos aprender a comunicar conceptos profundos de manera sencilla es porque nos sirve a nosotros. Como se ha dicho con frecuencia, si no puedes explicar un concepto de manera sencilla a alguien que nunca ha sido expuesto al tema, tú todavía no entiendes lo que estás enseñando. Al obligarnos a comunicar conceptos profundos de manera sencilla, nos estamos obligando a entender mejor los conceptos e integrarlos en nuestras propias vidas.

Ahora, para responder a la parte del cómo solo puedo compartir mis estrategias personales. Primero, he encontrado que usar Twitter me ayuda muchísimo. Al obligarme a comunicar mis ideas con solo 140 caracteres, Twitter me entrena para simplificar ideas complejas tanto como sea posible. Segundo, cuando estoy escribiendo un libro o preparando un sermón, siempre escribo con una persona en específico en mente. Me imagino sentado a la mesa, comiendo, tratando de explicar el concepto del que estoy escribiendo a una persona en particular. Al hacer esto me obligo a comunicarme de una manera que sea fácil de entender para la persona con la que me imagino que estoy hablando. Encuentro que esto es muy útil en mi búsqueda de hacer que las grandes ideas sean fáciles de entender y relevantes en la práctica.

6. ¿Podrías enviar un breve mensaje a las más de 5000 personas que componen #CoaliciónLee, el grupo de lectura de Coalición por el Evangelio, quienes leyeron “El evangelio es” durante el mes de septiembre?

Me gustaría agradecerles por haber leído “El evangelio es”. Realmente espero que haya sido útil para entender mejor la buena nueva de quien Jesús es y lo que Jesús ha hecho para la gloria de Dios y el bien del pueblo de Dios. Les invito a seguir compartiendo el material con sus amigos cristianos y no cristianos, con la esperanza de que más personas sean transformadas por Jesús y su Palabra.


En septiembre terminamos nuestra lectura de “El evangelio es” de Cole Brown. Te invitamos a acompañarnos en nuestra lectura de “¿Por qué la reforma aún importa?”, de Tim Chester y Michael Reeves. ¿No sabes qué es #CoaliciónLee? Ve aquí. ¿Quieres participar? ¡Únete aquí!