Esto de predicarle a los jóvenes se ha tratado de diversas formas en diversos momentos. A veces el énfasis se va hacia el lado de la hiperformalidad, para no querer desestimar el poder del evangelio. En otras ocasiones, el péndulo gira hacia el otro lado, y los tiempos con jóvenes tienen más de espectáculos y juegos que del peso de la santidad de Dios. ¿Es posible predicar el evangelio a los jóvenes mostrando las implicaciones serias de la Palabra de Dios, en una manera que sea accesible para sus edades? La respuesta es un sí rotundo, y ésta es una necesidad apremiante en todas las épocas.

Estoy convencido de lo esencial de poder predicar la Palabra de Dios en una manera fiel y apropiada para las edades, y esa convicción queda reforzada en mí luego de viajar desde Venezuela a la bella ciudad de Santo Domingo para asistir a la primera conferencia Jóvenes Por Su Causa: De la vergüenza a la gloria.

Enseñanza fiel de la Palabra de Dios

Esta conferencia, organizada por el ministerio de Jóvenes de la Iglesia Bautista Internacional, contó con una logística excelente, un escenario hermoso, y con muchos momentos para compartir entre hermanos en la fe adorando juntos a Dios. Ahora, lo que más destacó fue lo que más debe destacarse: la Palabra de Dios fue el centro de todo.

A través de cinco sermones, los pastores Héctor Salcedo, Otto Sánchez,, Juan José Pérez, Salvador Gómez, y Miguel Núñez abarcaron las cinco solas de la Reforma para la generación del Siglo XXI. Con reverencia y convicción, más de 2000 jóvenes (y no tan jóvenes) fueron expuestos a Palabra sólida como yo nunca antes había visto que se predicase a jóvenes en un evento de tal embergadura.

No estoy seguro de que todos los jóvenes estuvieran preparados para sermones tan saturados de las Escrituras cuando se registraron para el evento. De hecho, estoy seguro que no. A decir verdad, en cada sermón no me sentí precisamente como en un evento de jóvenes corriente.

A los asistentes se les habló entendiendo que ellos son personas con capacidad para tomarse la Biblia en serio. Esa clase de enseñanza sólida no es popular en un contexto juvenil latino, pero pude ver a la audiencia prestando atención a los mensajes, siendo retada a pensar en cómo el evangelio transforma nuestras vidas, y recibiendo con gozo la Palabra predicada. Y no solo en los sermones: las canciones durante el evento estaban cargadas del evangelio de las Escrituras. Con un ritmo juvenil, la canción lema, por ejemplo, enseña:

“Como esclavo en la ruina
Anhelando libertad
Era preso del pecado
Extraviado, sin hogar.

Pero tú me rescataste
Con tu muerte en la cruz
Tú venciste las tinieblas
Con tu luz.

De la vergüenza a la gloria
Nos llamaste, oh Señor
Cantaremos la historia
De la eterna redención”.

De igual manera, los panelistas (Sigfrido Guillén, Joel Agüero, Joel Peña, Narciso Nadal, Carlos Abreu), y los talleristas (Sigfrido Guillén, Carlos Abreu y Jairo Namnún) hicieron un trabajo genial de expresar las profundas verdades de nuestro Señor para esta generación acostumbrada a lo superficial. Todos aquellos que estuvieron atentos recibieron buena enseñanza en cada momento de la conferencia, y muy pronto podrás ver todas los enseñanzas a través de nuestros canales en Coalición por el Evangelio.

El evangelio transforma nuestra juventud

“Para nosotros ir de la vergüenza a la gloria, alguien (Jesús) tuvo que ir de la gloria a la vergüenza”, concluía el pastor Núñez en el último sermón del evento. Esa es una de las enseñanzas que creo que no olvidaremos luego de esta conferencia. El evangelio nos conduce a dejar nuestra vergüenza y pecado atrás, buscando atesorar más a Cristo y estar satisfechos en Él.

Cuanto más conocemos lo que Jesús hizo por nosotros, reconociendo nuestros pecados, caminando por fe, aferrados a la Palabra, abrazando su gracia, y viviendo para su gloria, más viviremos de una manera totalmente diferente en medio de una generación donde incontables voces pretenden oponerse a lo que Dios ha revelado en la Escritura.

Regreso a Venezuela agradecido a Dios por lo que vi en la conferencia De la vergüenza a la gloria, orando a Él que la palabra predicada produzca mucho fruto, y siga extendiendo su evangelio entre los jóvenes. Oro por más de esto no solo de la República Dominicana, sino también en todo el mundo hispanohablante.


MIRA LA CONFERENCIA: Día 1 / Día 2