Servir como pastor es un gran privilegio con grandes responsabilidades. Como el apóstol Pablo dijo, “Tengan cuidado de sí mismos y de toda la congregación, en medio de la cual el Espíritu Santo les ha hecho obispos (supervisores) para pastorear la iglesia de Dios, la cual El compró con Su propia sangre” (Hch. 20:28).

Pensando en esto, aquí compartimos algunos recursos útiles para pastores que desean seguir aprendiendo sobre su llamado en fidelidad al Señor:

Coalición Radio: El éxito ministerial, por Jairo Namnún y Andrés Birch.

“El ministerio es la obra de cada creyente. Cada persona es llamada a servir al Señor a través de la obediencia, la edificación de la iglesia a través de los dones y el hacer discípulos. Sin embargo, algunos creyentes también son llamados al ministerio vocacional. En ambos sentidos, los cristianos deben entender qué significa ser exitoso en el ministerio”.

Tu ministerio no es tu identidad, por Paul Tripp.

“No me sorprenden los pastores amargados, que son incómodos socialmente, que tienen un trato complicado o poco funcional en casa, relaciones tensas con miembros del equipo y líderes laicos, y pecados secretos sin confesar. Nos hemos vuelto muy cómodos a la hora de definirnos en formas que no son del todo bíblicas”.

3 consejos para pastores jóvenes, por Michel Galeano, Giancarlo Montemayor, y Timoteo Sazo.

“Como Timoteo con Pablo, todo joven ministro del evangelio necesita de alguien de quién aprender y recibir consejos y guía. Es el diseño de Dios que la vida cristiana se viva en comunidad, y el modelo de discipulado intergeneracional es uno constante en la historia bíblica y la historia de la iglesia”.

Lo que quisiera decirle al “yo” de ayer sobre el pastorear, por Dave Harvey.

“Es fácil para los pastores jóvenes esperar un rumbo diferente en el ministerio pastoral: pensar solamente en los aspectos públicos y glamorosos del ministerio. Pero el ministerio es un trabajo arduo. No es para los débiles de ánimo. Sólo un siervo sufriente puede verdaderamente servir a la gente que sufre. Cuando un pastor toca la oscuridad, aprende a encontrar la luz. Entonces aprende a repartirla a otros”.

5 cosas en las cuales no confiar en tu predicación, por Thabiti Anyabwile.

“Tal vez los momentos más peligrosos en la vida de un predicador son esos 20 minutos saludando a las personas a medida que salen del servicio. Se intercambian sonrisas, las manos se agitan, se dan peticiones de oración, se cuentan chistes, y se da retroalimentación. La forma en cómo el predicador maneja las retroalimentaciones es determinante. La retroalimentación crítica puede aplastar. La retroalimentación positiva puede inflar”.

La esencia del ministerio pastoral, por Juan Carlos de la Cruz.

“Pastor, un ministerio eficaz delante de Dios y delante de los santos es uno que se modela con el ejemplo. Pablo llegó a decir a los hermanos: ‘sean imitadores de mí, como yo de Cristo’ (1 Co. 11:1). Eso es ser un verdadero hombre de Dios. Tener una conciencia limpia, que no tiene de qué avergonzarse incluso ante el Soberano Rey. Esto es mucho que decir, pero claramente esa expresión paulina apunta a la confianza en la obra de gracia que Dios había hecho en él. No podría apuntar a otro asunto. Pablo se bastaba en la gracia de Cristo. El evangelio que nos salva es el evangelio que nos santifica”.

Consejos para un ministerio estratégico, por Erik Raymond.

“Mis consejos para un ministerio estratégico no son realmente muy creativos. Ciertamente no son innovadores. Son, más bien, a la antigua, atemporales, y han pasado la prueba del tiempo… Si deseas dar en el blanco y ayudar a las personas a conocer y seguir fielmente a Jesús, entonces necesitas orar. Esa es la mejor estrategia”.

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