¿Cree que existe una diferencia entre la desnudez en las películas y la pornografía? Conozco a muchos cristianos que están en contra del porno, pero que no tienen problemas a la hora de ver programas de televisión que muestran desnudez gráfica. Game of Thrones es una serie de televisión clasificada para adultos, que se ha hecho famosa en el mal sentido por sus escenas de sexo y desnudez explícita, así como por las escenas gráficas de violación y violencia sexual contra las mujeres. Game of Thrones es en la actualidad la serie más popular de la historia de la HBO, con una audiencia media de más de 18 millones de espectadores.

Entonces, ¿qué le diría a un cristiano que ve la serie de televisión por cable Game of Thrones?

Cuanto más me acerco a la muerte y al momento de encontrarme personalmente con Jesús, cara a cara, para rendir cuentas de mi vida y de las palabras ociosas que haya dicho (Mateo 12:36), más seguro estoy de mi resolución de nunca ver intencionadamente un programa de televisión, película, sitio web o revista donde sé que voy a ver fotos o escenas de desnudez. Nunca. Esa es mi decisión. Y cuanto más me acerco a la muerte, mejor me siento acerca de esto y más me comprometo a ello.

Francamente, quiero invitar a todos los cristianos a unirse a mí en esta búsqueda de una mayor pureza del corazón y de la mente. En nuestros días, cuando los medios de entretenimiento son prácticamente la lengua común del mundo, esto es una invitación a ser un extranjero. Y creo con todo mi corazón que lo que el mundo necesita son gente rara, extranjeros que sean radicalmente valientes, amorosamente sacrificados y que estén embriagados de Dios. En otras palabras, les estoy invitando a decir no al mundo por amor al mundo.

El mundo no necesita más copias interesantes, modernas, culturalmente inteligentes e irrelevantes de sí mismo. Eso es un engaño en que han caído miles de jóvenes cristianos. Piensan que tienen que ser modernos, interesantes, inteligentes, conscientes de la cultura, y que tienen que ver todo para no ser bichos raros. Eso los deshace moralmente y deshace su testimonio.

Así que ofrezco 12 preguntas para reflexionar, o 12 razones por las que estoy comprometido con una abstención radical de cualquier cosa que sepa que me va mostrar desnudez.

1. ¿Estoy volviendo a crucificar a Cristo?

Cristo murió para purificar a su pueblo. Es una parodia tratar la cruz como si Jesús hubiese muerto solamente para perdonarnos del pecado de mirar desnudos, y no para purificarnos para el poder de no mirarlos.

Él tiene poder ganado con sangre en la cruz. Murió para hacernos puros. Él “se dio a sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad y purificar para si un pueblo para posesión suya” (Tito 2:14). Si optamos por respaldar, aceptar, disfrutar o buscar la impureza, estamos tomando una lanza y clavándola en el costado de Cristo cada vez que lo hacemos. Él sufrió para liberarnos de la impureza.

2. ¿Expresa o avanza mi santidad?

En la Biblia, de principio a fin, hay un llamado radical a la santidad: la santidad de la mente, el corazón y la vida. “Como aquel que los llamó es santo, así también sean ustedes santos en toda su manera de vivir” (1 Pedro 1:15). O 2 Corintios 7:1, “Teniendo estas promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”. La desnudez en películas y fotos no es santa y no hace avanzar nuestra santidad.Es profana e impura.

3. ¿Cuándo voy a sacarme el ojo si no es ahora?

Jesús dijo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Si tu ojo derecho te hace pecar, sácalo, y échalo de ti (Mateo 5:28-29). Ver mujeres desnudas –u hombres desnudos– hace que un hombre o una mujer peque con su mente y sus deseos y a menudo con su cuerpo. Si Jesús nos dijo que guardásemos nuestros corazones sacándonos los ojos para evitar la lujuria, ¿cuánto más no diría “¡No lo mires!”?

4. ¿Acaso no es satisfactorio pensar en lo que es honorable?

La vida en Cristo no se trata principalmente de evitar el mal, sino de buscar el bien con pasión. Recordemos Filipenses 4:8, “todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad”.

Mi vida no es una vida limitada. Es una vida libre. “Porque ustedes, hermanos, a libertad fueron llamados; sólo que no usén la libertad como pretexto para la carne, sino sírvanse por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13).

5. ¿Estoy anhelando ver a Dios?

Quiero ver y conocer a Dios lo más posible en esta vida y en la que está por venir. Observar la desnudez es un enorme obstáculo para esa búsqueda. “Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios” (Mateo 5:8). La contaminación de la mente y el corazón al ver la desnudez embota la capacidad del corazón para ver y disfrutar a Dios. Desafío a cualquiera a ver desnudos y luego, debido a lo que acaba de experimentar, dirigirse directamente a Dios, darle gracias y disfrutar más de Él.

6. ¿Me importan las almas de los que se desnudan?

Dios llama a las mujeres a adornarse en vestimenta decorosa, con modestia y pudor (1 Timoteo 2:9). Cuando buscamos, recibimos, o aceptamos de buen grado la desnudez en nuestro entretenimiento, estamos apoyando de forma implícita el pecado de las mujeres que se venden a esto, y, por tanto, no nos están importando sus almas. Ellas desobedecen 1 Timoteo 2:9, y nosotros decimos que está bien.

7. ¿Me alegraría si mi hija desempeñase ese papel?

La mayoría de los cristianos son hipócritas a la hora de ver desnudez porque, por una parte, al verla están diciendo que está bien, pero por otra, saben en el fondo que no querrían que su hija, esposa o novia desempeñase ese papel. Eso es hipocresía.

8. ¿Estoy asumiendo que la desnudez puede ser fingida?

La desnudez en pantalla no es como la violencia o el asesinato. La violencia en pantalla es fingida, ya que en realidad nadie muere. Pero la desnudez no es fingida. Estas actrices están desnudas de verdad frente a la cámara, haciendo exactamente lo que el director les dice que hagan con sus piernas, sus manos y sus pechos. Y están desnudas frente a millones de personas para que las vean.

9. ¿Estoy poniendo en compromiso la hermosura del sexo?

Las relaciones sexuales son algo hermoso. Dios las creó y las declaró “buenas” (1 Timoteo 4:3). Pero no son un deporte para espectadores. Es un gozo santo que es sagrado en su lugar seguro de amor tierno. Los hombres y las mujeres que quieren ser vistos en su desnudez se encuentran en la misma categoría que los exhibicionistas que se bajan los pantalones en lo alto de una escalera mecánica.

10. ¿Estoy asumiendo que la desnudez es necesaria para el buen arte?

No existe ninguna gran película o serie de televisión que necesite añadir desnudez para aumentar su grandeza. No. No existe. Hay maneras creativas de ser fiel a la realidad sin necesidad de convertir el sexo en un deporte de espectadores y poner a los actores y actrices en situaciones moralmente comprometedoras en la escena.

No es la integridad artística lo que está impulsando la desnudez en la pantalla. Debajo de todo está el apetito sexual masculino, que es el que dirige el negocio, y seguido a esto está la presión de los competidores en la industria y el ansia por calificaciones que vendan. No es el arte lo que pone en pantalla los desnudos, es la atracción por la lascivia, porque vende.

11. ¿Tengo deseo de aceptación?

Los cristianos no miran desnudos en vistas a maximizar la santidad. No es eso lo que les hace volver a los espectáculos. Ellos saben en el fondo que estos programas de televisión o estas películas se ruedan con el consentimiento y exaltación de actitudes y acciones que están totalmente fuera de sintonía con el morir a uno mismo, y que no están conforme a la exaltación de Cristo.

No, lo que hace que esos cristianos sigan volviendo es el miedo a que, si le toman la palabra a Cristo y hacen de la santidad algo tan serio como lo que estoy diciendo que es, tendrán que dejar de ver tantos programas de televisión y tantas películas que serán considerados unos bichos raros. Y eso hoy día es el peor de todos los males. Ser visto como un bicho raro es un mal mucho peor que no ser santo.

12. ¿Estoy libre de dudas?

Hay una guía bíblica que nos hace la vida muy simple: “Pero el que duda, si come se condena, porque no lo hace por fe. y todo lo que no procede de fe, es pecado” (Romanos 14:23). Mi paráfrasis: Si dudas, no lo hagas. Eso alteraría los hábitos a la hora de ver de millones de personas, y cuán plácidamente dormirán con su conciencia tranquila.

Así que lo diré de nuevo. Únanse a mí en la búsqueda de la clase de pureza que ve a Dios, que conoce la plenitud de gozo en su presencia y los deleites a su diestra para siempre.

Este artículo fue publicado originalmente en Desiring God el 20 de junio 2014. Traducido por Manuel Bento.