“Porque si predico el evangelio, no tengo nada de qué gloriarme, pues estoy bajo el deber de hacerlo; pues ¡ay de mí si no predico el evangelio!”, 1 Corintios 9:16

¿Cómo  podemos motivar al evangelismo desde el púlpito? ¿Cómo puede la iglesia escuchar el llamado de la Gran Comisión? ¿Qué si en mi iglesia no estamos viendo nuevos creyentes? En algún momento de su ministerio, estas preguntas se hacen presentes en la vida de cada pastor. Y así debe ser. Pero no son fáciles de contestar, y requieren dependencia del Señor en oración y lectura de la Escritura, a la vez que buscar el consejo de otros hombres sabios.

Para esta ocasión, los pastores Héctor Salcedo, José Mercado y Tomás Martínez conversan sobre la importancia de la presentación del evangelio a los que no conocen a Dios, buscando dar respuestas sabias a estas y otras preguntas que nos competen.

“La Palabra nos dice que Dios agrega los que han de ser salvos. Pablo también dice que Dios da el crecimiento. Tenemos que orar por los conversos. Tenemos que pedirle al Señor que traiga la gente a escuchar su mensaje. Y también Pablo nos dice que la fe viene por el oír. Si no estamos predicando el evangelio de Jesucristo, entonces los convertidos van a ser menos. Tenemos que revisar si estamos orando lo suficiente para que Dios nos haga instrumentos efectivos de conversión, y también si estamos siendo precisos y claros en comunicar la verdad salvífica de Cristo”, Héctor Salcedo.